miércoles, 25 de marzo de 2009

Nouvelle vague

Últimamente va de domingos astrománticos. Rojos, además. ¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo? Ya he hablado de ellos alguna vez. Los domingos son para los valientes. Y a mí últimamente me dan un miedo terrible. Será porque se quedan los impulsos. Los segundos, los latidos. Todos los latidos. Y mientras tanto, usted conserva esa voz que, sin saber cómo, se ha colado en su cabeza y sigue hablando, y hablando, y hablando; y recordando... Hasta que duele. Hasta que lo rompe todo. Porque estamos a martes y sigue sin haber respuestas. Y yo ya no puedo hacer más si este más siempre resta.

jueves, 12 de marzo de 2009

Oviedo


Cuatro horas de viaje, veinte minutos de retraso, el pelo mojado y ella muriéndose de frío, la vida es otra cosa, ahora las chicas también juegan a fútbol, y corren, se cansan, se agotan, y tienen partidos los domingos, domingos astrománticos, y tú y yo apenas hemos dormido tres horas, y a mí se me han tirado encima para despertarme, menuda resaca, no sé ni cómo eres capaz de conducir la golfa; patatas de jamón y pizza barbacoa, a mí salir de fiesta siempre me da hambre, y llega tarzán entre lianas, y tú te estás haciendo pis, siempre te estás haciendo pis, nos están pitando todos, y ayer ya reventaron los radares, aunque no me acuerde, aunque hubiese hielos, y copas, y monos, y disfraces, pero se acabó la sidra, y el pastel (que no paté) y los carbayones, y no volvimos a ver al perrito caliente, con mostaza, claro, tú siempre en todas las salsas, y a mí no me gusta salir corriendo por cuatro mendrugos de pan cuando el menú no llega a la aristocracia de tus papilas gustativas, que me pone muy nerviosa, y mientras tanto, en el país de Nunca Jamás, la plebe gana al futbolín, aunque te enfades, aunque te quedes callada, aunque no llenes lo suficiente el depósito para ver si así nos quedamos hasta el miércoles.

"Y ya lo sé, otra vez ha sucedido, volaron los manteles y el domingo se hizo especial... Y sé que a veces piensas que estoy algo ido, pero nunca pierdo una sola oportunidad..." Love of lesbian.

martes, 24 de febrero de 2009

Mejor Mañana


Hacía tiempo. Mucho. Muchísimo. Y hacía frío. Y lluvia. Y ahora, los colores que se habían desteñido, vuelven a ser los mismos de siempre. Hacía tiempo que no te miraba mientras dormías. Que no te contaba los lunares de la espalda. Ahora estamos en la mitad mala de la semana y no me salen las cuentas. Pero hace sol. Y con sol parece que salen las cosas. A mí me ha salido decirte que no quiero volver a estar así. Pero también he pensado que me gusta abrazarte, sonreírte y hacerte café los domingos por la mañana.

"Mil vueltas sobre la almohada, me pongo el mundo al revés... por qué será que siempre fallan mis ganas de hacerlo bien..." Vega.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Calabobos


Que te escurras, que te arrastres, que te eches a lavar como un trapo sucio. A dar vueltas. A revolverlo todo. A descoser todos los petachos para ver si así hacen menos daño. Salir de fiesta y follarte al primero que pase. Que no centrifuga, pero suaviza. Nunca imaginaste llegar a ser ese tipo de persona, pero últimamente no hacen más que hablarte de almas prostituidas. De compromisos que ni comparten ni prometen. Y ahí estás tú, empapándote por dentro por no humedecerte por fuera. Si ni siquiera usas paraguas.
El silencio es la primera gota que cae sobre tu cara. El silencio es lo sencillo. Y lo difícil también, cuando intentas sacudirlo un poco para que caiga al suelo. Que resbale por tu mejilla y se pierda por tu cuerpo. Eso es. Esa eres tú. Deslizándolo hasta los tobillos, que nadie pueda verlo. Entendiendo que las cosas están ahí, pero un día cualquiera se van. Y tú te quedas en el rincón de siempre. Con las preguntas de siempre. Sin las respuestas de nadie. Yo te pongo a Marlango y agitamos un poco la luna.

"Will you rescue me... will you soften every blow? And will you know when it will hit me? will you rescue me... is all I need" Sarah Bettens.

martes, 23 de diciembre de 2008

Hace tanto frío en este invento...

Yo no quería verte. Me dijeron que estabas tan guapo, tan elegante, que parecía que sólo estabas descansando los ojos por un rato. Te vistieron con el pañuelo y la txapela de siempre. Perfectamente inclinada, como solías colocártela en cuanto hacía un poco de frío. Frío. Aquí ahora estamos todos helados. Amama ni siquiera ha sido capaz de ir a despedirte, pero no te preocupes; el chiquitín, que nunca ha sido tan pequeño, está durmiendo con ella todas las noches. ¿Te acuerdas de cuando los dos éramos pequeños y nos llevabas al colegio? Yo siempre preparando alguna maldad. Menuda pieza. Y él, que era el mayor, cargando con todas las culpas. Pero yo sé que a ti te encantaba reírte de todas mis travesuras. Como cuando tuviste que ir a recogerme al hospital, porque me había ganado doce puntos en la barbilla escalando una portería de fútbol. Supongo que son cosas que teníamos en común. ¿O qué me dices de la vajilla que estropeaste por querer sacarle brillo a la plata envejecida? Lo recuerdo como si fuese ayer: Marian, Marian! Ven a ver qué limpios te he dejado estos cacharros... O de lo mucho que te gustaba correr detrás de nosotros con la dentadura a medio poner. Eras único.
La chica de los sobresalientes me escribió ayer para decirme que allá donde estés estarás bien y cuidarás de nosotros. Y que aunque físicamente ya no podamos verte ni darte un abrazo, estarás en todos y cada uno de nuestros recuerdos. Y en los de tanta gente... porque lo de ayer fue tremendo. La gente tuvo que permanecer de pie en la entrada de lo saturado que estaba todo. Rafa, que aunque ya no tenga que cuidarte quiere seguir manteniendo el contacto con nosotros, dice que parecía la misa de una alta autoridad. Yo de lo que no tengo ganas es de que la gente me diga que lo siente cuando en realidad no tiene ni idea. Ni que vengan a decirme lo guapa que estoy cuando lo único que me apetece es que me prepares tu arroz con leche y que nos llamen la atención por abrir todos los turrones antes de tiempo. Este año no escribiré la carta a los Reyes, me parece que no son tan magos como para devolverme el regalo que se han llevado desde allí arriba. Te voy a echar de menos. Te voy a echar mucho de menos.

"Cada segundo en un cajón, cada momento en un suspiro, todas las sábanas con su olor y la sensación de haber perdido las orquillas en el tocador, todas las risas en su bolsillo..." Tiza.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sonrisas


A veces me gusta que me dejes sola. Que me sueltes en una ciudad que no conozco para que pueda dedicarme a contar sonrisas. La chica tímida me propuso una vez un juego. Cuenta la gente que te cruces y que sonría. Uno, cuatro, diez. A ver si las igualas. Menuda estupidez. A mí no me gusta sonreír si no me apetece. Pero tiene su encanto, si te pierdes por calles estrechas vacías de tanta gente. Donde ni siquiera llama la atención que te estés arrastrando en pelotas. Si clavas los ojos en algún desconocido, y te llenas de historias. Te llenas de vidas. Que si cierro los míos y no te veo, me mareo.
Yo ya le digo que n
adie va a fijarse en su sonrisa, si esconde la magia en las distancias cortas.

"And I'm wondering if this a crime, when you passed behind you touch my hits on the better sides... Oh, is this a crime, when I pass your side with a little smile..." Najwajean.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Escarlata

C'est la vie. A veces cierras los ojos y amaneces con un par distinto. Más sinceros. Menos dulces. Como ocurre con las extremidades, cuando las tienes destempladas. Y yo no voy a pedirle a nadie que me caliente las manos. Prefiero escribirte así, en frío. Aunque se me parta el hielo de los dedos. O el del músculo más torpe, que además es rojo. Y a mí no me gusta el rojo. Ni el rojo pasión ni el rojo escarlata. Que ya estás tú para eso, para hacer más de puta y menos de cobarde. La vida puta. Que si nos trata con poco cariño, vamos a hacernos más daño. Que como las palabras se las lleva el viento, yo ya he aprendido a leer entre gestos. Y los puñales por la espalda siguen doliendo igual.

"And I find a kind of funny, I find a kind of sad... when people run in circles it's a very, very mad world." Gary Jules.